Ante los recientes señalamientos provenientes de instancias internacionales que vinculan a funcionarios y actores cercanos al poder en Sinaloa con actividades delictivas, y en medio de un clima sostenido de violencia en esa entidad, el presidente estatal del PAN, Javier Luévano, fijó una postura firme y sin matices.
“La situación en Sinaloa es alarmante. No sólo se trata de una escalada de inseguridad que mantiene a las familias con miedo, sino de acusaciones graves que ponen en entredicho la integridad del gobierno encabezado por Rubén Rocha Moya. Cuando existen estos niveles de señalamiento, lo mínimo que se espera es claridad, responsabilidad y acciones contundente. Nada de eso está ocurriendo”, afirmó.
Luévano Núñez, señaló que la combinación entre violencia persistente y cuestionamientos sobre posibles vínculos con el crimen organizado configura un escenario que no puede ni debe ser ignorado.
“Hoy vemos un gobierno rebasado, sin control del territorio y sin capacidad de respuesta. Pero lo más grave es la falta de voluntad para actuar con firmeza. Esa omisión es la que termina poniendo en riesgo a la ciudadanía”, sostuvo.
En ese sentido, criticó que desde el oficialismo se intente desviar la atención culpando a otros actores políticos, particularmente a gobiernos panistas, por ejercer la ley y enfrentar a la delincuencia.
“Pretenden responsabilizar a quienes sí hacen su trabajo. Quieren instalar la idea de que combatir el crimen genera violencia, cuando lo que verdaderamente la provoca es la tolerancia, la debilidad y la falta de carácter de gobiernos como el de Sinaloa”, enfatizó.
Desde Aguascalientes, subrayó, existe un contraste claro: cuando hay decisión, coordinación y responsabilidad, se pueden mantener condiciones de seguridad para las familias.
“Lo que ocurre en Sinaloa y en otras entidades con problemas similares no es producto de la casualidad, es resultado de gobiernos que han fallado y que, en algunos casos, han permitido que el crimen avance sin resistencia. México no puede estar en manos de autoridades que no dan resultados o que generan dudas sobre de qué lado están”, puntualizó.
Finalmente, exigió que se esclarezcan los señalamientos, que se asuman responsabilidades y que se actúe con determinación para devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
“La seguridad no admite simulaciones. Hoy más que nunca se requiere autoridad, firmeza y gobiernos que estén del lado de la gente, no de la complacencia”, concluyó.
