Dana Michelle Toledo Ríos, obtuvo el primer lugar en la prueba de 10K y con ello su pase a competencias internacionales en Aruba y en el nacional en Veracruz.
Las metas y los retos, ya sean personales o colectivos, se enfrentan de diversas maneras: con decisión, persistencia y esfuerzo, pero, sobre todo, con el respaldo del trabajo en equipo. A sus 18 años, Dana Michelle Toledo Ríos, estudiante de la carrera de Médico Estomatólogo en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, ha aprendido a desafiar sus propios límites no solo en las aulas, sino también en el deporte, donde vive la adrenalina de conquistar el mar.
Recientemente, la universitaria participó en “La Ruta del Arrecife 2026”, un prestigioso maratón de aguas abiertas celebrado en Puerto Morelos, Quintana Roo. Este evento, consolidado como un referente nacional de resistencia, reunió a cerca de mil nadadores de todo México en categorías que van desde los 250 metros hasta los 10 kilómetros.
Tras una extenuante jornada en el Caribe mexicano, la alumna de la UAA logró obtener el primer lugar en la categoría de 18-19 años en la prueba reina de los 10 kilómetros. Este triunfo no solo es un logro personal, sino que fungió como selectivo para el Campeonato Nacional de Aguas Abiertas 2026, a celebrarse en Veracruz los días 13 y 14 de abril, así como para el Open Water Swimming Qualifier en Aruba.
“Esta vez fue más complicado; hubo más competidoras buscando clasificar a competencias internacionales. A pesar de que fue una prueba pesada, sé que tengo un buen nivel. Cuando nado, me enfoco y no paro de moverme; no pienso en detenerme”, compartió Dana.
Con más de seis años de trayectoria en esta disciplina, la joven explicó que la natación en aguas abiertas es un mundo aparte de la alberca tradicional. Mientras que en una piscina la distancia máxima suele ser de 1,500 metros, en el mar se enfrentan a distancias kilométricas donde el clima, las corrientes, la temperatura y el oleaje dictan las reglas del juego.
Para Dana Michelle, el éxito es una cuestión de equilibrio. Su rutina diaria es un testimonio de disciplina: dedica sus mañanas por completo a su formación académica en la UAA y, por las tardes, se entrega a su preparación deportiva, demostrando que la excelencia académica y el alto rendimiento pueden complementarse con éxito.

