Cuando la vida decide llegar, nuestros Paramédicos Municipales Tepezalá están ahí.


Ante la solicitud de apoyo en el Hospital General de Rincón de Romos, acudimos con el corazón y la vocación por delante para realizar el traslado de una madre gestante al Hospital de la Mujer.

En pleno camino, la vida se abrió paso y un pequeño guerrero nació, fuerte, sano y rodeado de manos que saben cuidar y de corazones que saben servir.

Nuestros paramédicos municipales brindaron los pasos iniciales al recién nacido y realizaron el apego materno inmediato, regalándole calor, seguridad y tranquilidad desde su primer respiro.

La madre recibió atención postparto, apoyo durante el alumbramiento, toma de signos vitales y vigilancia constante, llegando ambos en excelente estado de salud.

Esto es más que un traslado.
Es compromiso, humanidad y amor por la vida.
Gracias a nuestros paramédicos por ser esperanza en cada emergencia y por proteger lo más valioso que tenemos: la vida.


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