El Papa Francisco ha conferido este domingo por primera vez en la historia el ministerio de Lector, Acólito y Catequista a hombres y mujeres laicas, en una ceremonia en la basílica de San Pedro en el Vaticano.
Durante la ceremonia, el Papa ha instado a «tender la mano» y alejarse de la imagen de una Iglesia que «aplasta bajo los sentimientos de culpa».
En la eucaristía que ha oficiado en la basílica De San Pedro del Vaticano con motivo del Domingo de la Palabra de Dios, Francisco ha hecho un llamamiento a los cristianos para no olvidar que la Palabra se hizo carne, también, para sufrir con los que sufren. «Habitó entre nosotros, y quiere hacernos su morada, para colmar nuestras expectativas y sanar nuestras heridas», ha señalado el Pontífice.
Francisco les ha pedido que sean «anunciadores creíbles, profetas de la Palabra en el mundo». Y ha añadido: «Dios no nos deja tranquilos, si quien paga el precio de esta tranquilidad es un mundo desgarrado por la injusticia y quienes sufren las consecuencias son siempre los más débiles».
El Papa Francisco modificó hace un año el artículo 230, párrafo 1 del Código de Derecho Canónico, para permitir que las mujeres puedan ejercer el ministerio estable de lector y acólito, un papel reservado hasta ahora a los varones, dándoles así funciones en el altar.
Créditos: Publimetro
Foto: Reuters