“Reporte Ciudadano” 4 de enero de 2022



En el “Cruce de la Muerte”, se ha convertido la esquina de Colón y Pimentel, en el barrio de Triana, donde la velocidad que alcanzan los vehículos aunado a la obstrucción de unidades parqueadas en línea amarilla, originan con frecuencia accidentes, algunos de ellos mortales pues dificultan la visibilidad de los peatones que a diario intentan cruzar por este punto de la Ciudad.

Para solucionar este problema, es necesario observar cuatro aspectos que son vitales para buscar la armonía entre automovilistas y peatones que cohabitan en zona urbana:


La Primera: Responsabilidad de los conductores al respetar y observar los límites de velocidad en calles y avenidas.





Segunda: Conciencia en el automovilista para evitar estacionar su vehículo en zonas no permitidas o bien en puntos donde la unidad se vuelve un obstáculo para el peatón.




Tercera: Mayor vigilancia por parte de la autoridad y por supuesto, evitar el caos y la impunidad aplicando la ley a infractores de la misma.

Una cuarta y no por ello, menos importante: Precaución por parte del peatón al momento de cruzar de acera.



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